Lejano y ajeno a lo que es y no fue
Por colorear el cielo de tono equivocado
Imperecedero en el tiempo y poblado de fe
Hay sinosuidad de un riachuelo sereno
Una promesa del viento por nacer
Un valle sonoro poblado de versos
Suelo fértil lodoso venido a florecer
Reticencias de un edén incompleto
Sueños que dilatan su andar en el andén
Anhelo febril carcomido en deseo y desdén.
Hay profecías de un adagio binario
Mares impetuosos que inundan la voz
Gritos, letanías, tormentas, huracanes
Un fraile maldito que agita su hoz
Hay tierra, madera, matriz y soledades
Gatos mudos, oráculos desnudos
Ojos vendados, manos atadas
Cielos menguantes y lunas quemantes
Hay cercanías de fuegos audaces
Tabú de un imperio vedado rotundo
Paisaje ofertado que se augura desierto
Por oscuros secretos mas duros que el mundo.